Bosques de la Isla Norte
Curileta explora un bosque de árboles gigantes y helechos plateados. Durante la noche conoce a Kiki, un kiwi que le explica por qué estos pájaros no vuelan y cómo viven.

Guía Nocturno de las Cuevas de Waitomo
Pájaro redondo y sin alas que guía a Curileta bajo las constelaciones subterráneas de Nueva Zelanda.
Documento de expedición

Titular del pasaporte
Guía Nocturno de las Cuevas de Waitomo
Página de visado 01
Nueva Zelanda
Curileta explora un bosque de árboles gigantes y helechos plateados. Durante la noche conoce a Kiki, un kiwi que le explica por qué estos pájaros no vuelan y cómo viven.
Curileta explora un bosque de árboles gigantes y helechos plateados. Durante la noche conoce a Kiki, un kiwi que le explica por qué estos pájaros no vuelan y cómo viven.
Kiki lleva a Curileta a una cueva misteriosa cuyo techo está iluminado por miles de pequeños organismos bioluminiscentes. Curileta siente que está contemplando un cielo lleno de estrellas bajo tierra.
Curileta conoce parte de la cultura maorí y presencia una haka. Intenta imitar los movimientos de los bailarines con sus pequeñas patitas, provocando las carcajadas de Kiki.
«¡Kia ora! ¡Mira hacia el techo de la cueva: aquí las estrellas brillan bajo la tierra!»
Una habilidad que sigue creciendo: Valentía. Cada nueva aventura le da otra oportunidad para ponerla en práctica.
Kiki muestra a Curileta las cuevas de gusanitos de luz bioluminiscente, los poblados maoríes con la danza de la Haka y las diminutas casitas de Hobbiton.
No tiene alas pero su olfato en la punta del pico es más fino que el de un sabueso.