Teotihuacán — Pirámide del Sol
Curileta contempla la inmensa pirámide y comienza a subir sus escalones. En la cima conoce a Quetzal, quien le habla sobre los antiguos conocimientos de astronomía y la relación entre las pirámides y las estrellas.
Documento de expedición

Titular del pasaporte
Guardián de las Estrellas de Mesoamérica
Página de visado 01
México
Curileta contempla la inmensa pirámide y comienza a subir sus escalones. En la cima conoce a Quetzal, quien le habla sobre los antiguos conocimientos de astronomía y la relación entre las pirámides y las estrellas.
Curileta contempla la inmensa pirámide y comienza a subir sus escalones. En la cima conoce a Quetzal, quien le habla sobre los antiguos conocimientos de astronomía y la relación entre las pirámides y las estrellas.
«Las piedras no son solo rocas: son calendarios para hablar con las estrellas.»
Una habilidad que sigue creciendo: Valentía. Cada nueva aventura le da otra oportunidad para ponerla en práctica.
En la cima de la Pirámide del Sol, Quetzal revela a Curileta que las pirámides son un gigantesco calendario de piedra para comunicarse con el universo y que el eco en Kukulcán imita su propio canto.
El eco de las palmadas en la pirámide de Chichén Itzá reproduce exactamente su canto.